miércoles, 10 de junio de 2009

ENFOQUES CURRICULARES

ENFOQUES CURRICULARES Y SU RELACIÓN CON FUNDAMENTOS DEL CURRÍCULO

APROXIMACIONES METODOLÓGICAS AL DISEÑO CURRICULAR
HACIA UNA PROPUESTA INTEGRAL

Difícilmente puede hablarse de la existencia de un solo enfoque o metodología curricular capaz de dar respuesta integral a la diversidad de problemas que plantea el currículum y supráxis. Cabe, por tanto, una revisión de los fundamentos conceptuales y modelos más representativos de este campo, así como perfilar una propuesta metodológica más integral y flexible que las precedentes, con base en las dimensiones social epistemológica y psicoeducativa.

Presentación
Las décadas intermedias de este siglo vieron el inicio y consolidación de un campo de estudio y debate: la teoría curricular. Al mismo tiempo, surge el esbozo del que posteriormente se definiría como campo metodológico del diseño curricular, en el que encontramos principios o lineamientos genéricos, cuya preocupación central era guiar la selección u organización de contenidos, para posteriormente adentrarse a definir objetivos, sistemas de instrucción y evaluación o bien para antagonizar francamente con dichas propuestas.
Ahora, en las postrimerías del siglo, y una vez que dejamos de lado la búsqueda de un "único” camino correcto" (Pérez Gómez, 1988) en materia de modelos curriculares, es posible hallar diferentes formas de abordar la problemática, que a pesar de ofrecer visiones interesantes y profundas aún son debatibles y fragmentarias, en alguna medida.

Concepciones curriculares y surgimiento de enfoques metodológicos para el diseño curricular.
Pérez Gómez (op. cit.) ha identificado cinco enfoques básicos, de "relativa homogeneidad interna", asociados al desarrollo de la teoría y la metodología curricular. Dichos enfoques se consolidan con un sobrelapamiento temporal hacia las décadas de los años 60 y 70, notándose en los ochenta una fuerte crítica y reconceptualización de sus planteamientos.

De manera breve. Los enfoques identificados por este autor son:
1. El Currículum como Estructura Organizada de Conocimientos.
Aquí, se hace énfasis en la función transmisora y formadora de la escuela, frecuentemente
con base en una concepción disciplinar del conocimiento científico, orientado a desarrollar modos de pensamiento irreflexivo acerca de la naturaleza y la experiencia del hombre. De esta manera, la elaboración del currículum se centraría en la expresión de la estructura sustantiva y sintáctica de las disciplinas que lo fundamentan; la integración equilibrada de contenidos y procesos, de conceptos y métodos, así como el desarrollo de modos peculiares y genuinos de pensamiento (aprender a pensar).

Como ejemplos, se cita a Schwab, Phenix y Belth entre algunos de los autores más importantes de este enfoque.

2. El Currículum como Sistema Tecnológico de Producción.
El currículum se convierte en un documento donde se especifican los resultados obtenidos en el sistema de producción. Aquí, el currículum se elabora desde una concepción tecnológica de la educación. Como autores destacados de este enfoque, encontramos a Popham y Baker, que conciben al currículum y su diseño como una declaración estructurada de objetivos de aprendizaje; Mager, quien propone que dichos resultados se traduzcan en comportamientos específicos definidos operacionalmente: y Gagné, que aboga por la conformación de un conjunto de unidades de contenido susceptibles de ser adquiridas bajo un conjunto singular de condiciones de aprendizaje.
De esta forma, la elaboración del currículum se refiere a la especificación de intenciones, más que a la delimitación de medios o estrategias particulares.

a Johnson, quien no reduce su propuesta a objetivos conductuales, sino que incluye "toda aquella riqueza cultural que se considera apropiada para la supervivencia de la comunidad, a la vez que es susceptible de aprendizaje" (op. cit., p. 29).



3. El Currículum como Plan de Instrucción
En este enfoque se cita a autores como Taba y Beauchamp, quienes conciben al currículum como un documento que planifica el aprendizaje y, en este sentido, se diferencia de los procesos de instrucción a través de los cuales se desarrolla dicho plan. Considera la elaboración y especificación de objetivos, contenidos, actividades y estrategias de evaluación. Incide en el campo de la planificación racional de la intervención didáctica en todas sus dimensiones, puesto que abarca tanto una teoría curricular como una teoría de la instrucción.

4. El Currículum como un Conjunto de Experiencias de Aprendizaje.
En contraposición a la idea del curriculum como programa de contenidos, se le concibe como un conjunto de experiencias educativas planificadas, propiciadas por el docente y la institución escolar. Se ubican aquí, con ciertos matices, las ideas de autores como Tyler, Saylor y Alexander.

5. El Currículum como Reconstrucción del Conocimiento y Propuesta de Acción.
En una marcada oposición a las posturas anteriores, centra la problemática curricular en el análisis de su práctica y en l solución de problemas. Postula la necesidad de integrar el currículum y la instrucción de una manera unitaria y flexible, que oriente la práctica. Así, se afirma la autonomía del docente y surge la exigencia de elaborar proyectos curriculares relevantes para el alumno. Como fases importantes para la elaboración de dicha propuesta educativa se propone planificar, evaluar y justificar el proyecto curricular. Pueden citarse los trabajos de Schwab, Eisner y Stenhouse como representativos de esta aproximación. Trata de lograr "una propuesta integrada y coherente que no especifica más que principios generales para orientar la práctica escolar como un proceso de solución de problemas" (op. cit. p. 33). Al acentuar el interés por el estudio de los fenómenos que ocurren en el aula, se consideran tanto los aprendizajes explícitos y planificados, como aquellos no previstos. Esto permite distinguir la influencia de tres tipos de currícula: el formal o explícito, el oculto y el ausente.
De manera general podríamos establecer al menos dos visiones opuestas en materia de diseño curricular: un enfoque curricular centrado en la racionalidad tecnológica y otro de carácter sociopolítico o reconceptualista, al que se le denomina enfoque crítico o alternativo, y tal vez una tercera opción, que no necesariamente está a la mitad del camino de las anteriores, lo cual constituye una visión psicopedagógica y constructivista de lo curricular. Los autores y enfoques antes descritos pueden identificarse, en mayor o menor medida, con estas corrientes, que acentúan alguna de las dimensiones siguientes: sistémica y técnica, sociopolítica, psicoeducativa y epistemológica. más adelante se esquematizar en algunas metodologías curriculares vinculadas con estos enfoques.

Para autores como Johnson (1970) o Gagné (1967) el diseño del currículum implica especificar una estructura de objetivos de aprendizaje buscados. Para Taba (1976) exige la identificación de los elementos del currículum, sus relaciones, los principios de organización y las condiciones administrativas necesarias para implantarlo. Saylor y Alexander (1970) consideran que el diseño curricular es equiparable a la organización estructural requerida para seleccionar, planificar y realizar las experiencias educativas en la escuela. Beauchamp (1977) menciona dos dimensiones fundamentales en el diseño curricular: los elementos y los modos de organización de los mismos. Retomando a Tyler (1979, p. 78), el diseño curricular trata de dar respuesta a
las siguientes cuestiones:
· ¿Qué fines desea alcanzar la escuela?
De todas las experiencias educativas que pueden brindarse,
· ¿cuáles ofrecen probabilidades de alcanzar esos fines?
· ¿Cómo se pueden alcanzar de manera eficaz esos fines?
· ¿Cómo podemos comprobar que se han alcanzado los objetivos propuestos?
De esta manera, el diseño del currículum, en la acepción tyleriana, se refiere a las características que lo definen como un producto de la planificación.


METODOLOGÍAS CURRICULARES CLÁSICAS

1. Propuesta curricular de Tyler
Uno de los primeros teóricos del currículum que tuvo gran influencia internacional fue Ralph Tyler, quien publica en 1949 la obra Principios Básicos del Currículum (la versión consultada en español es de 1979). Puede decirse que su propuesta de diseño curricular "es el primer intento de aislar los elementos centrales para construir una teoría del currículum" (P‚rez Gómez, op. cit. p. 45).
Con anterioridad mencionamos las preguntas básicas que este autor plantea como guía para la elaboración del currículum. Respecto a las mismas, Tyler piensa que la delimitación precisa de metas y objetivos educativos son imprescindibles, y que se deben posteriormente traducir en criterios que guíen la selección del material instruccional, permitan bosquejar el contenido del programa, elaborar los procedimientos de enseñanza y preparar los exámenes. Señala además la carencia y necesidad de una filosofía de la educación que guíe la formulación de los juicios derivados de los objetivos.
Propone que las fuentes generadoras de los objetivos de aprendizaje sean el alumno, la sociedad y los especialistas. Esquemáticamente, las posibles fuentes de información en el modelo de Tyler son las siguientes:
· El estudio de los propios educandos.
· El estudio de la vida contemporánea fuera de la escuela.
· Las consideraciones filosóficas.
· La función de la psicología del aprendizaje.
· Los especialistas de las distintas asignaturas.

En opinión de Díaz Barriga (1984), la concepción tyleriana de lo social en el currículum está
fundada en una epistemología funcionalista, dentro de una línea de pensamiento pragmática y utilitarista. No obstante, también es cierto que los planteamientos tylerianos recogen las ideas de la llamada "escuela nueva", con una perspectiva centrada en el alumno que retoma los aportes de la psicología evolutiva de su época.

2. Propuesta curricular de Hilda Taba
La obra de Hilda Taba (La Elaboración del Currículo se publica en 1962, cuya versión consultada en español es de 1976) constituye, a la vez, una continuación y un avance respecto del trabajo de Tyler.
Esta autora acentúa la necesidad de elaborar los programas escolares con base en una teoría curricular. Su propuesta metodológica parte de la investigación de las demandas y requisitos de la cultura y la sociedad, puesto que tal análisis constituye una guía para determinar los principales objetivos de la educación, para seleccionar los contenidos y decidir Qué tipo de actividades de aprendizaje deben considerarse.
Así, introduce al campo del diseño curricular una noción sumamente importante: la del diagnóstico de necesidades sociales, como sustento principal de una propuesta curricular. Establece explícitamente el vínculo escuela-sociedad que está detrás de un proyecto curricular. A pesar que Hilda Taba, la autora, considera que el currículum está sobredeterminado por aspectos psicosociales, se le critica que su visión sea eminentemente funcionalista.

Taba distingue dos planos en su propuesta curricular: el primero se vincula con las bases para la elaboración del currículum y el segundo con los elementos y fases a considerar en la elaboración y desarrollo del currículum.

Respecto al primer plano, especifica la necesidad de que el currículum sea fundamentado científicamente, con apoyo en las aportaciones de las disciplinas básicas, sobre: las funciones de la escuela en la sociedad y la cultura; los procesos de desarrollo y aprendizaje en el alumno; la naturaleza del conocimiento.
Los elementos principales a considerar en el desarrollo del currículum, son: los objetivos, contenidos y experiencias organizados convenientemente, así como los sistemas de evaluación.
La ordenación de estos elementos anteriores en una serie de fases para el diseño curricular, observa el orden siguiente:
· Diagnóstico de necesidades.
· Formulación de objetivos.
· Selección del contenido.
· Organización del contenido.
· Selección de actividades de aprendizaje.
· Organización de actividades de aprendizaje.
· Sistema de evaluación.
De ellos emerge lo que después constituir por varias décadas las constantes del diseño curricular: la elaboración de objetivos de aprendizaje, la conducción de un diagnóstico de necesidades para fundamentarlo y la especificación de un modelo instruccional, usualmente sustentado en la tecnología educativa, como vía para la instrumentación del proyecto curricular.
lares, el alejamiento de prácticas intuitivas y asistemáticas poco
fundamentadas, etc.

METODOLOGÍAS CURRICULARES DESDE UN ABORDAJE TECNOLÓGICO Y SISTÉMICO

1. Propuesta de Raquel Glazman y María De Ibarrola.
Esta propuesta, dirigida al diseño de planes de estudios de las licenciaturas universitarias, viene a ser una importante expresión de los planteamientos de Tyler y Taba, tratando de adaptarlos al diseño curricular en el contexto latinoamericano.
En principio, debe aclararse la distinción entre plan de estudios y currículum, pues el primero vendría a ser una especie de síntesis instrumental a nivel formal respecto del segundo.

Las autoras definen al plan de estudios como "el conjunto de objetivos de aprendizaje operacionalizados convenientemente, agrupados en unidades funcionales y estructurados de tal manera que conduzcan a los estudiantes a alcanzar un nivel universitario de dominio de una profesión" (Glazman y de Ibarrola, 1978, p. 28).

El modelo que proponen puede dividirse en cuatro etapas:
1. Determinación de los objetivos generales del plan de estudios.
2. Operacionalización de los objetivos generales, que incluye dos subetapas:
2.1. Desglosamiento de los objetivos generales en objetivos específicos: estos
objetivos constituyen el nivel último del plan de estudios.
2.2.Agrupación de los objetivos específicos en conjuntos, los cuales constituir n los
objetivos intermedios del aprendizaje. Estos objetivos son los propios cursos.
3. Estructuración de los objetivos intermedios. Incluye las siguientes subetapas:
3.1 Jerarquización de los objetivos intermedios.
3.2 Ordenamiento de los objetivos intermedios.
3.3 Determinación de metas de capacitación gradual.
4. Evaluación del plan de estudios. Incluye como subetapas:
4.1 Evaluación del plan vigente.
4.2 Evaluación del proceso de diseño.
4.3 Evaluación del nuevo plan.
En esta propuesta se hace hincapie‚ en que los planes d estudio deben elaborarse de manera verificable, sistemática y continua. Verificable no tanto en función de opiniones o intereses particulares, sino con base en una fundamentación. Sistemática, por el hecho de que se considera que cada decisión afecta al plan en su totalidad. Continua, porque asume la imposibilidad de evaluar un plan de estudios por tiempo indefinido, pues de ser así, no se respondería a las necesidades sociales e individuales.
En la elaboración de planes de estudios, es posible distinguir entre los resultados que se persiguen y la organización de recursos, procedimientos y formas administrativas para lograrlos. La selección y determinación de dichos resultados depende en gran medida de condiciones externas a las instituciones educativas, como serían "el profesional, el alcance de las disciplinas, la práctica profesional, las necesidades sociales, la legislación educativa, los principios del aprendizaje...".

Detrás de cada propuesta instrumental subyace un tipo de sociedad que se postula a través de la educación.
Gran parte de las críticas vertidas antes en torno a los modelos curriculares por objetivos, son válidas en este caso. Las propias autoras, varios años después, recapitulan en gran medida la propuesta anterior, argumentando que es imposible aprehender una realidad social y educativa por los medios comúnmente propuestos de control administrativo, más que académico, que se ejerce por medio los objetivos, de los sistemas de evaluación y por la prioridad otorgada a la
representación y no a la participación.
Así, opinan que la alternativa medular para convertir un plan de estudios en el punto de partida y la expresión concreta de un proyecto curricula consiste en cambiar la "representación" de los distintos sectores de la institución dentro de una pequeña comisión, por una "participación" efectiva basada en una reflexión continua de los cuerpos colegiados sobre su realidad escolar cotidiana.


METODOLOGÍAS CURRICULARES DESDE UN ABORDAJE CRÍTICO Y SOCIOPOLÍTICO
Denominamos metodologías de corte crítico o sociopolítico a una serie de propuestas que en realidad tienen muy diversos orígenes e intenciones. No obstante, comparten el rechazo a los enfoques tecnológicos, a la visión psicologicista del currículum y se centran en el vínculo instituciones educativas-sociedad y resaltan la problemática social, política e ideológica de lo curricular.
De alguna manera, podemos caracterizar a estas propuestas como altamente flexibles e inacabadas, ya que requieren de la asimilación de la historia, cultura, conocimientos, tradiciones, valores, ideología, etc. que se desprenden del contexto social particular donde está inserta una institución escolar concreta. Así, son propuestas que se reconstruyen situacionalmente, para cada escuela en lo particular.

1. Propuesta de Stenhouse
En contraposición al modelo curricular por objetivos, Stenhouse (1975) considera que es posible un diseño curricular racional, fundamentado en la especificación de contenidos y principios de procedimiento.
Su modelo hace , hincapie‚ en la relevancia de los contenidos vinculados a procesos de investigación y solución de problemas orientados a que el docente y los alumnos deriven métodos de pensamiento creador, trascendiendo la simple acumulación de saberes acabados. En consecuencia. señala que no deben preespecificarse ni los objetivos ni los contenidos curriculares, por el contrario, es preciso plantearse problemas y temas relativamente amplios para que los sujetos elaboren no sólo el currículum, sino las estrategias y procesos requeridos para solucionar las problemáticas que les son relevantes.
Rechaza abiertamente la currícula enciclopédica, su propuesta está enraizada en un cuestionamiento profundo de la (...). Su ‚éxito sería imposible mientras no cambiaran la filosofía y condiciones de operación prevalecientes en la educación tradicional. Encierra una serie de problemas de orden conceptual y práctico en su aplicación, particularmente, problemas como la formación y cambio de actitudes en el docente y los alumnos, las formas de evaluar y la instrumentación didáctica podrían convertirse, en experiencias fallidas.

Metodología Curricular desde un enfoque constructivista
Otra vertiente importante de desarrollo curricular la constituyen los trabajos vinculados al constructivismo psicológico. Esta concepción postula que el conocimiento se produce mediante un prolongado proceso de construcción, elaboración de esquemas, modelos, teorías, que inducen al aprendiz a su contrastación y replanteamiento. Un trabajo representativo de esta vertiente es el de César Coll (1987-1990), quien ha dirigido el proceso de reforma curricular de la educación básica española. Esta propuesta adquiere un matiz especial, dado que las revisadas anteriormente se orientan, en su mayoría, a la educación superior.

Sin dejar de reconocer el peso que tienen en la estructuración del currículum escolar los aspectos antropológicos, disciplinares, pedagógicos y sociales, el autor desarrolla los de tipo psicológico ya que, en su opinión, afectan a todos los elementos configurativos del currículum.

Considera conveniente disponer de un modelo de diseño curricular base, unificado para toda la enseñanza obligatoria (desde preescolar hasta secundaria, en las modalidades normal y especial) que responda a principios básicos y adopte una misma estructura curricular en dichos niveles. Por supuesto, se acepta que a la par debe ser lo suficientemente flexible para adaptarse a cada situación particular.

El marco de referencia del modelo lo constituyen los enfoques cognitivos en sentido amplio, destacando los siguientes: la teoría genética de Jean Piaget: la teoría del origen sociocultural de los procesos psicológicos superiores de Vygotsky: la psicología cultural de Michael Cole: la teoría del aprendizaje verbal significativo de David Ausubel: la teoría de la asimilación de Mayer: Las teorías de los esquemas inspiradas en el enfoque del procesamiento humano de información, y la teoría instruccional de la elaboración de Merrill y Reigeluth.
Postula la existencia de ciertos universales cognitivos (vgr. la capacidad de generalizar, recordar, formar conceptos, razonar lógicamente, etc.), pero su puesta en práctica efectiva depende de la naturaleza de los aprendizajes específicos que brindan las experiencias educativas, mismas que modular n el desarrollo personal.
Para Coll, el currículum escolar es una subcategoría de prácticas educativas, que coexiste con otras no menos importantes (la educación familiar, la influencia de los medios masivos de comunicación, las actividades de recreación, etc.).
Aunque es innegable que los autores latinoamericanos han desarrollado ideas originales, las tendencias educativas predominantes siguen siendo impuestas por los países desarrollados.

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